Domingo de Pentecostés

TEXTOS DE LA MISA EN ESPAÑOL

INTROITO Sabiduría 1,7 Salmo 67, 2

El Espíritu del Señor llenó toda la tierra, aleluya, y él, que todo lo abarca, sabe cuánto se dice, aleluya, aleluya, aleluya. V/.  Que se levante Dios  y se dispersen sus enemigos, huyan de su presencia los que le odian. V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

COLECTA

Oh Dios, que hoy has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo. Haznos dóciles a tu Espíritu, para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

EPÍSTOLA Hechos 2,1-11.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Llegó el día de Pentecostés y estaban todos los discípulos reunidos en un mismo sitio; de pronto vino del cielo un ruido, como de un viento recio, que llenó toda la casa donde estaban. Y vieron aparecer unas lenguas como de fuego que se repartían posándose encima de cada uno. Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, según el Espíritu les concedía expresarse. Residían entonces en Jerusalén judíos devotos, oriundos de toda nación  que hay bajo el cielo; al correrse la voz, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno oía hablar en su propio idioma. Fuera de sí por la sorpresa decían: Pero ¿no son galileos todos esos que están hablando? Entonces ¿cómo es que cada uno les oímos hablar nuestra propia lengua nativa? Partos,  medos, elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, Ponto, Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, zona de Libia fronteriza de Cirene, romanos residentes, judíos y prosélitos, cretenses y árabes les estamos oyendo hablar en nuestras lenguas de las maravillas de Dios.

ALELUYA PASCUAL Salmo 103, 30

Aleluya.  Envía tu Espíritu, y créalos, y repuebla la faz de la tierra. Aleluya.

Se hace genuflexión al decir las palabras siguientes.

V/. Ven, Espíritu Santo, llena el corazón de tus fieles,  enciende en ellos la llama  de tu  amor.

SECUENCIA

Venid, Espíritu Santo,  y enviad desde el cielo un rayo de vuestra luz.

Venid, Padre de los pobres; venid, dador de todo don; venid, luz de los corazones.

Vos sois el mejor Consolador, el dulce huésped de nuestra alma y su dulce refrigerio.

Sois descanso en el trabajo, alivio en la aflicción y consuelo en el llanto.

¡Oh felicísima luz, llenad lo más íntimo del alma de vuestros fieles.

Sin vuestra inspiración no hay nada en el hombre; nada que sea bueno y recto.

Lavad lo que está manchado, regad lo que está árido, curad lo que está enfermo.

Doblegad lo que es rígido, enfervorizad lo que está frío, dirigid lo que está descarriado. 

Dad a vuestros fieles, que en vos confían, vuestros siete dones.

Dadles el mérito de la virtud, dadles el buen éxito de la salvación, dadles el gozo eterno. Amén. Aleluya.

EVANGELIO Juan 14, 23-31

Lectura del Santo Evangelio según san Juan

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: El que me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos morada en Él. El que no me ama, no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora, que estoy a vuestro lado.; pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando  todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy, y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre; porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda sigáis creyendo. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que lo que el Padre me manda yo lo hago.

OFERTORIO Salmo 67, 29-30

Confirma, ¡oh Dios!, lo que has hecho en nosotros. A tu templo, de Jerusalén traerán su tributo, aleluya.

SECRETA

Santifica, Señor, nuestras ofrendas, y, por la luz del Espíritu Santo, purifica nuestros corazones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,

PREFACIO DEL ESPÍRITU SANTO

Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor: Que después de subir al Cielo, donde está sentado a tu derecha, ha derramado (en este día) sobre tus hijos adoptivos el Espíritu Santo que había prometido. Por eso con esta infusión de gozo el mundo entero desborda de alegría, y también los coros celestiales, los Ángeles y los Arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:

OMMUNICÁNTES PROPIO

Unidos en comunión y celebrando el día sacratísimo, en el que el Espíritu Santo se apareció a los Apóstoles en forma de muchas lenguas de fuego; y venerando también primeramente, la memoria de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, Señor y Dios nuestro, y la de tus bienaventurados Apóstoles y Mártires: Pedro y Pablo, Andrés, Santiago, Juan, Tomás, Santiago, Felipe, Bartolomé, Mateo, Simón y Tadeo, Lino, Clemente, Sixto, Cornelio, Cipriano, Lorenzo, Crisógono, Juan y Pablo, Cosme y Damián, y de todos tus Santos; te pedimos, por sus méritos e intercesión, nos concedas ser fortalecidos en todo con el auxilio de tu protección. Por el mismo Jesucristo N. S. Amén.

HANC IGITUR PROPIO

POR lo mismo, Señor, te rogamos te dignes admitir favorablemente esta ofrenda en testimonio de nuestra dependencia y de toda tu familia: -que te ofrecemos también por los que te has dignado regenerar con el agua y el Espíritu Santo, dándoles el perdón de los pecados-,: y hacer que pasemos, en paz contigo, los días de nuestra vida, que nos veamos libres de la condenación eterna y seamos por Ti incluidos en el número de tus elegidos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

COMUNIÓN Hechos 2, 2. 4

De pronto vino del cielo un ruido, como de viento recio, que llenó toda la casa donde estaban, aleluya; todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a proclamar las maravillas de Dios, aleluya, aleluya.

POSCOMUNIÓN

Tu Espíritu Santo, Señor, descienda sobre nosotros, purifique nuestros corazones y, con el suave rocío de su venida, los vuelva fecundos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

TEXTOS DE LA MISA EN LATIN

Introitus: Sap. 1: 7

Spíritus Dómini replévit orbem terrárum allelúja: et hoc quod continet ómnia, sciéntiam habet vocis, allelúja, allelúja, allelúja. [Ps. lxvii: 2]. Exsúrgat Deus, et dissipéntur inimíci ejus: et fúgiant, qui odérunt eum, a fácie ejus. Glória Patri. Spíritus Dómini replévit.

 Oratio:

Deus, qui hodiérna die corda fidélium Sancti Spíritus illustratióne docuísti: da nobis in eódem Spíritu recta sápere; et de ejus semper consolatióne gaudére. Per Dóminum … in unitáte ejúsdem.

Act. ii: 1-11

Léctio Actuum Apostolórum.


Cum conpleréntur dies Pentecóstes, erant omnes discípuli pariter in eódem loco: et factus est repénte de cælo sonus, tamquam adveniéntis spíritus veheméntis: et replévit totam domum ubi erant sedéntes. Et apparuérunt illis dispertítæ linguæ tamquam ignis, sedítque supra síngulos eórum: et repléti sunt omnes Spíritu Sancto, et cœperunt loqui váriis linguis, prout Spíritus Sanctus dabat éloqui illis. Erant autem in Jerúsalem habitántes Judǽi, viri religiósi ex omni natióne quæ sub cælo est. Facta autem hac voce, convénit multitúdo, et mente confúsa est quóniam audiébat unusquísque lingua sua illos loquéntes. Stupébant autem omnes et mirabántur, dicéntes: «Nonne ecce omnes isti, qui loquúntur, Galilǽi sunt? Et quómodo nos audívimus unusquísque linguam nostram, in qua nati sumus? Parthi, et Medi et Ælamítae, et qui hábitant Mesopotámiam, Judǽam, et Cappadóciam, Pontum, et Asiam, Phrýgiam, et Pamphýliam, Ægýptum, et partes Líbiæ, quæ est circa Cyrénen, et ádvenæ Románi, Judǽi quoque, et Prosélyti, Cretes et Arabes: audívimus loquéntes nostris linguis magnália Dei.»

Allelúja, allelúja. [Ps. ciii: 30] Emítte Spíritum tuum, et creabúntur: et renovábis fáciem terræ. Allelúja. [Hic genuflectitur] V. Veni Sancti Spíritus, reple tuórum corda fidélium: et tui amóris in eis ignem accénde.

Sequentia

Veni, Sancte Spíritus, et emítte cǽlitus lucis tuæ rádium.

Veni, pater páuperum, veni dator múnerum, veni lumen córdium.

Consolátor óptime, dulcis hospes ánimæ, dulce refrigérium.

In labóre réquies, in æstu tempéries, in fletu solátium.

O lux beatíssima, reple cordis íntima tuórum fidélium.

Sine tuo númine, nihil est in hómine, nihil est inóxium.

Lava quod est sórdidum, riga quod est áridum, sana quod est sáucium.

Flecte quod est rígidum, fove quod est frígidum, rege quod est dévium.

Da tuis fidélibus, in te confidéntibus, sacrum septenárium.

Da virtutis méritum, da salutis éxitum, da perenne gáudium.

Amen. Allelúja.

 Joann. xiv: 23-31

+ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.

In illo témpore: dixit Jesus discípulis suis: «Si quis díligit me sermónem meum servábit, et Pater meus díliget eum, et ad eum veniémus, et mansiónem apud eum faciémus: qui non díligit me, sermones meos non servat. Et sermónem quem audístis, non est meus, sed ejus qui misit me, Patris. Hæc locútus sum vobis, apud vos manens. Paráclitus autem Spíritus Sanctus, quem mittet Pater in nómine meo, ille vos docébit ómnia, et súggeret vobis ómnia quæcúmque dixero vobis. Pacem relínquo vobis, pacem meam do vobis: non quómodo mundus dat, ego do vobis. Non turbétur cor vestrum neque formídet. Audístis quia ego dixi vobis: Vado et vénio ad vos. Si diligerétis me gauderétis útique, quia vado ad Patrem: quia Pater major me est. Et nunc dixi vobis priúsquam fiat: ut cum factum fúerit, credátis. Jam non multa loquar vobíscum. Venit enim princeps mundi hujus, et in me non habet quidquam. Sed ut cognóscat mundus, quia díligo Patrem, et sicut mandátum dedit mihi Pater, sic facio.»

Offertorium: Ps. lxvii: 29-30.

Confírma hoc, Deus, quod operátus es in nobis: a templo tuo, quod est in Jerúsalem, tibi ófferent reges múnera, allelúja.

 Secreta:

Múnera, quǽsumus, Dómine, obláta sanctífica: et corda nostra Sancti Spíritus illustratióne emúnda. Per Dóminum … in unitáte ejúsdem.

Prefátio de Spíritu Sancto

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: per Christum Dóminum nostrum. Qui ascéndens super omnes cælos, sedénsque ad déxteram tuam, promíssum Spíritum Sanctum [hodiérna die] in fílios adoptiónis effúdit. Quaprópter profúsis gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnæ Virtútes, atque angélicæ Potestátes, hymnum glóriæ tuæ cóncinunt, sine fine dicéntes:  Sanctus

Communio: Act. ii: 2 et 4.

Factus est repénte de cælo sonus, tamquam adveniéntis spíritus veheméntis, ubi erant sedéntes, allelúja: Et repléti sunt omnes Spíritu Sancto, loquéntes magnália Dei, allelúja, allelúja.

Postcommunio:

Sancti Spíritus, Dómine, corda nostra mundet infúsio: et sui roris íntima aspersíone fœcúndet. Per Dóminum … in unitáte ejúsdem.

Para prepararse a la fiesta de Pentecostés

SANTAS PRÁCTICAS QUE LOS CRISTIANOS QUE AMAN A JESUS Y MARIA DEBE REALIZAR PARA PREPARAR  LA GRAN SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS.

La fiesta de Pentecostés es el gran día que los Santos Padres han denominado el día del amor, luces, gracias y bendiciones celestes. San Juan Crisóstomo afirma que es la metrópolis de todas las solemnidades cristianas.

La primera cosa que haré desde primera hora de la mañana, será dirigir un acto de ardiente amor al Espíritu Santo, y expresar el vivo deseo que tengo de recibirlo en el transcurso de la jornada. Después, como María, mi tierna Madre, es la esposa del Espíritu Santo que le ama infinitamente, así como me haya levantado, me pondré a sus pies y le solicitaré, con todo el afecto de que soy capaz, embellecer y adornar la habitación de mi alma, a fin de que se convierta en un santuario para el Espíritu Santo. ¡Oh mi buena Madre! Le diré con fervor, Madre bien amada, heme aquí a vuestros pies para pediros una gracia que no me rechazareis, así lo espero: ya que eres la esposa querida del Espíritu Santo, suplicadle en el gran día que vas a descender a mi alma con toda la plenitud de sus dones y abrasarme enteramente  en el amor divino. Aquí tienes mi corazón, os lo entrego totalmente; purificadle, santificadle, adornadle con vuestros meritos, para que puedan convertirme en la digna habitación del Huésped incomparable.

Repetiré muchas veces esta plegaria a la Santísima Virgen hasta la hora de Tercia, es decir hasta las nueve de la mañana. Seguidamente haré una Comunión muy santa, y escucharé tantas Misas como sea posible, a fin de honrar al Espíritu Santo de una manera especial, y le ofreceré, con las disposiciones y los afectos mismos del Corazón de Jesús y de María, todas las Misas que han sido celebradas y se celebrarán hasta el fin del mundo.

Fue a las nueve de la mañana, hora de Tercia, cuando el Espíritu Santo descendió a los Apóstoles: elegiré este momento para orar pidiéndole que venga a mi alma y rezaré con  devoción la plegaria siguiente u otra similar.

Oración.- Venid ahora, venid, Espíritu Divino, Santificador de las almas, Consolador de los afligidos, Padre de los pobres, Luz de los ciegos, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Tesoro único del mundo: venid ahora, venid, porque suspiro por Vos, como el ciervo busca la fuente. Habéis venido a la tierra para enriquecer a los pecadores y para santificarlos: ¿Dónde encontraréis un alma más desgraciada y pecadora que la mía? ¡Ah! Si yo fuera menos miserable, si fuera menos indigno de vuestra bondad e infinito poder. Venid, venid y otorgadme la plenitud de vuestras gracias, de vuestros dones y bendiciones. Así sea.

Todo el resto del día, haré actos de amor, de alabanza, de adoración y de reconocimiento al Espíritu Santo para que sea digno de venir a mi alma. Es más, pediré a mi buen Jesús y a María, poder alabar y agradecer al Espíritu Santo por todos los dones que me ha prodigado, a mi y al mundo entero. Haré estas oraciones para prepararme estos días a la venida del Espíritu Santo.

Adaptado del libro del P. Fulconis, El alma santa, página 237 y siguiente.

Domingo después de Ascensión

TEXTOS DE LA MISA EN ESPAÑOL

INTROITO Salmo 26, 7-9. 1

Escúchame, Señor, que te llamo, aleluya, en mi corazón yo te dije: busco tu rostro, tu rostro busca­ré, Señor; no me escondas tu rostro, aleluya, aleluya V/.   El Señor es mi luz y mi salvación. ¿a quién temeré?  V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

COLECTA

Dios todopoderoso y eterno te pedimos entregarnos a Ti con fidelidad y servirte con sincero corazón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

EPÍSTOLA Pedro 4, 7-11

Lectura de la carta del Apóstol San Pedro.

Queridos hermanos: Sed moderados y sobrios, para poder orar. Ante todo, mantened en tensión el amor mutuo, porque el amor cubre la multitud de los pecados. Ofreceos mutuamente hospitalidad, sin refunfuñar. Que cada uno con el don que ha recibido, se ponga al ser­vicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, que hable Palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por me­dio de Jesucristo, Señor Nuestro. 

ALELUYA PASCUAL. Salmo 46, 9: Jn. 14, 18.

En Pascua, omitido el gradual, se dice:

Aleluya, aleluya. V/. El Señor es Rey de todas las naciones. Dios se sienta sobre su trono sagrado. Aleluya. V/. No os dejo huérfanos: me voy, pero volveré y os llenaréis de gozo. Aleluya.

EVANGELIO Juan 15, 26-27. 16, 1-4

Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad, que procede del Padre, Él dará testimonio de mí: y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no se tambalee vuestra fe. Os excomulgarán de la Sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte, pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que cuando llegue a hora, os acordéis de que yo os lo había dicho.

OFERTORIO Salmo  46, 6

Dios asciende entre aclamaciones, el Señor al son de trompetas, aleluya.

SECRETA

Este sacrificio santo nos purifique, Señor, y derrame en nuestras almas la fuerza divina de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios.

PREFACIO DE LA ASCENSIÓN

Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor: Que después de su resurrección se apareció visiblemente a todos sus discípulos y, ante sus ojos, fue elevado al cielo para hacernos compartir su divinidad. Por eso con los Ángeles y Arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

COMUNIÓN Juan 17, 12. 13. 15.

Padre, mientras estaba con ellos, yo guardaba a los que Tú me diste, aleluya, pero ahora que voy a Ti, no pido que los saques del mundo, sino que los guardes de todo mal, aleluya, aleluya.

POSCOMUNIÓN

Alimentados, Señor, con tus sacramentos, danos vivir en continua acción de gracias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

TEXTOS DE LA MISA EN LATÍN

Dominica infra Octava Ascensionis

II Classis

Introitus: Ps. xxvi: 7, 8, et 9

Exáudi, Dómine, vocem meam, qua clamávi ad te, allelúja: tibi dixit cor meum, quæsívi vultum tuum: vultum tuum, Dómine requíram: ne avértas fáciem tuam a me, allelúja, allelúja. [Ps. ibid., 1] Dóminus illuminátio mea et salus mea: quem timébo? Glória Patri. Exáudi, Dómine.

Oratio:

Omnípotens sempitérne Deus, fac nos tibi semper et devótam génere voluntátem; et majestáti tuæ sincéro corde servíre. Per Dóminum.

1 Petr. iv: 7-11

Léctio Epístolæ beáti Petri Apóstoli.


Caríssimi: Estóte prudéntes, et vigiláte in oratiónibus. Ante ómnia autem mútuam in vosmetípsis caritátem continuam habéntes: quia cáritas óperit multitúdinem peccatórum. Hospitáles ínvicem sine murmuratióne: unusquísque, sicut accépit grátiam in altérutrum illam administrántes sicut boni dispensatóres multifórmis gratiæ Dei. Si quis lóquitur, quasi sermónes Dei: si quis minístrat, tamquam ex virtúte, quam adminístrat Deus: ut in ómnibus honorificétur Deus per Jesum Christum Dóminum nostrum.

Allelúja, allelúja. [Ps. xlvi: 9] Regnávit Dóminus super omnes gentes: Deus sedet super sedes sanctam suam. Allelúja. [Joann. xiv: 18] Non vos relínquam órphanos: vado, et vénio ad vos, et gaudébit cor vestrum. Allelúja.

+ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.


Joann. xv: 26-27; xvi: 1-4

In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: «Cum venerit Parácletus, quem ego mittam vobis a Patre, Spíritum veritátis, qui a Patre procédit, ille testimónium perhibébit de me: et vos testimónium perhibétis quia ab inítio mecum estis. Hæc locútus sum vobis, ut non scandalizémini. Absque synagógis fácient vos: sed venit hora, ut omnis, qui intérficit vos arbitrátur obséquium se præstáre Deo. Et hæc fácient vobis, quia non novérunt Patrem, neque me. Sed hæc locútus sum vobis: ut cum vénerit hora eórum reminiscámini, quia ego dixi vobis.»

Offertorium: Ps. xlvi: 6.

Ascéndit Dóminus in jubilatióne, et Dóminus in voce tubæ, allelúja..

Secreta:

Sacrifícia nos, Dómine, immaculáta puríficent: et méntibus nostris supérnæ grátiæ dent vigórem. Per Dóminum.

Præfátio de Ascensióne Dómini

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: per Christum, Dóminum nostrum. Qui post resurrectiónem suam ómnibus discípulis suis maniféstus appáruit, et, ipsis cernéntibus, est elevátus in cælum, ut nos divinitátis suæ tribúeret esse partícipes. Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cæléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes:  Sanctus,…

Communio: Ps. l: 21

Pater, cum essem cum eis, ego servábam eos, quos dedísti mihi, allelúja: nunc autem ad te vénio: non rogo ut tollas eos de mundo, sed ut serves eos ex malo, allelúja, allelúja.

Postcommunio:

Repléti, Dómine, munéribus sacris: da, quǽsumus, ut in gratiárum semper actióne maneámus. Per Dominum.

Ascensión del Señor

TEXTOS DE LA MISA EN ESPAÑOL

Introito. Act. 1, 11. 

Hombres de Galilea, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo?  Aleluya, aleluya. Como lo habéis visto marchar al cielo, así vendrá, aleluya, aleluya, aleluya. Salmo. Sal. 46. 2. – Pueblos todos, batid palmas,  aclamad a Dios con gritos de júbilo. V/. Gloria al Padre.

Oración.

Dios todopoderoso, concede a quienes creemos que tu Hijo y Salvador nuestro ha subido hoy a los cielos, vivir en ascensión continúa hasta alcanzar la eterna morada.

Epístola. Hech. 1, 1-11. – 

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí todo lo que Jesús hizo y enseñó desde el comienzo hasta el día en que, dando instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los Apóstoles que había escogido, ascendió a los cielos. A esos hombres se les presentó vivo después de su Pasión, dándoles numerosas pruebas de ello, apareciéndoseles a lo largo de cuarenta días y hablándoles del Reino de Dios. Mientras estaba comiendo con ellos les recomendó: No os alejéis de Jerusalén. Aguardad la Promesa de mi Padre, de la que me habéis oído hablar. Juan bautizó con agua, vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo, dentro de pocos días. Ellos, rodeándole, le preguntaban: Señor. ¿es ahora cuando vas a restituirle a Israel la soberanía? Él les respondió: A vosotros no os toca conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha puesto bajo su propio dominio. Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros: y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda la Judea, en Samaria y hasta los confines de la tierra. Dicho esto, a la vista de ellos, se elevó, y una nube se lo quitó de los ojos. Y miraban fijos al cielo viéndolo irse; y se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: Hombres de Galilea, ¿qué hacéis ahí plantados, mirando al cielo? Este Jesús, que ha ascendido de aquí al cielo, vendrá, así, como lo habéis visto marcharse al cielo.

Aleluya, aleluya. Sal. 46. 6; Sal. 67,18-19. Dios asciende entre aclamaciones, el Señor  a son de trompeta. Aleluya. Dios marcha del Sinaí al santuario, sube a la cumbre llevando cautivos. Aleluya.

Evangelio. Marc, l6.14-20. – 

En aquel tiempo se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: Salid al mundo entero, y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice, será salvado: el que se resista a creer, será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: Echarán en mi nombre demonios, hablarán en lenguas extrañas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos. El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos salieron y lo proclamaron por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la Palabra con los signos que los acompañaban.

Ofertorio. Sal. 46, 6. –

Dios asciende entre aclamaciones, el Señor al son de trom­petas, aleluya.

Secreta.- 

Recibe. Señor, las ofrendas que te presentamos, para celebrar la Ascensión de tu Hijo a la gloria: líbranos de los actuales peligros y concédenos la vida eterna.

Prefacio de la Ascensión.- 

Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor: Que después de su resurrección se apareció visiblemente a todos sus discípulos y, ante sus ojos, fue elevado al cielo para hacernos compartir su divinidad. Por eso con los Ángeles y Arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Comunión. Sal. 67,33-34. 

Cantad al Señor, que sube a lo más alto de los cielos. hacia el Oriente, aleluya.

Poscomunión

Dios de poder y misericordia, concédenos sentir los frutos invisibles de este sacramento visible que hemos recibido.

TEXTOS DE LA MISA EN LATÍN

In Ascensione Dómini

I Classis 

Introitus: Act. i: 11

Viri Galilǽi, quid admirámini aspiciéntes in cælum? allelúja: quemádmodum vidístis eum ascendéntem in cælum, ita véniet, allelúja, allelúja allelúja. [Ps. xlvi, 2]. Omnes gentes, pláudite manibus, jubiláte Deo in voce exsultatiónis. Glória Patri. Viri Galilǽi.

Oratio:

Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui hodiérna die Unigénitum tuum Redemptórem nostrum as cælos ascendísse crédimus; ipsi quoque mente in cæléstibus habitémus. Per Dóminum.

Act i: 1-11

Léctio Actuum Apostolórum.


Primum quidem sermónem feci de ómnibus, o Theóphile, quæ cœpit Jesus fácere et docére, usque in diem qua præcípiens Apóstolis per Spíritum Sanctum, quos elégit, assumptus est; quibus et prǽbuit seípsum vivum post passiónem suam in multis arguméntis, per dies quadragínta appárens eis, et loquens de regno Dei. Et convéscens, præcépit eis ab Jerosólymis ne discéderent, sed expectárent promissiónem Patris, quam audístis (inquit) per os meum; quia Joánnes quidem baptizávit aqua, vos autem baptizabímini Spíritu Sancto non post multos hos dies. Igitur qui convenérant interrogábant eum dicéntes: «Dómine si in témpore hoc restítues regnum Israël?» Dixit autem eis: «Non est vestrum nosse témpora vel moménta quæ Pater pósuit in sua potestáte: sed accipiétis virtútem superveniéntis Spíritus Sancti in vos, et éritis mihi testes in Jerúsalem et in omni Iudǽa, et Samaría, et usque ad últimum terræ.» Et cum hæc dixísset, vidéntibus illis, elevátus est, et nubes suscépit eum ab óculis eórum. Cumque intueréntur in cælum eúnte illum, ecce duo viri adstitérunt juxta illos in véstibus albis, qui et dixérunt: «Viri Galilǽi, quid statis aspiciéntes in cælum? Hic Jesus, qui assúmptus est a vobis in cælum, sic véniet, quemádmodum vidístis eum eúntem in cælum.»

Allelúja, allelúja. [Ps. xlvi] Ascéndit Deus in jubilatióne, et Dóminus in voce tubæ. Allelúja. [Ps. lxvii] Dóminus in Sina in sancto, ascéndens in altum, captívam duxit captivitátem. Allelúja

Marc. xvi: 14-20


+ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Marcum.

In illo témpore: Recumbéntibus illis úndecim appáruit illis Jesus: et exprobrávit incredulitátem eórum et durítiam cordis: quia his qui víderant eum resurrexísse non credidérant. Et dixit eis: «Eúntes in mundum univérsum, prædicáte Evangélium omni creatúræ. Qui credíderit et baptizátus fúerit, salvus erit; qui vero non credíderit condemnábitur. Signa autem eos, qui credíderint, hæc sequéntur: In nómine meo dæmónia ejícient; linguis loquéntur novis; serpéntes tollent; et si mortíferum quid bíberint, non eis nocébit: super ægros manus impónent, et bene habébunt.» Et Dóminus quidem Jesus, postquam locútus est eis, assúmptus est in cælum, et sedit a dextris Dei. Illi autem profécti prædicavérunt ubique, Dómino cooperánte et sermónem confirmánte, sequéntibus signis.

 Offertorium: Ps. xlvi: 6.

Ascéndit Deus in jubilatióne, et Dóminus in voce tubæ, allelúja.

Secreta:

Súscipe, Dómine, múnera, quæ pro Fílii tui gloriósa Ascensióne deférimus: et concéde propítius; ut a præséntibus periculis liberemur, et ad vitam perveniámus ætérnam. Per Dóminum.

Præfátio de Ascensióne Dómini

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: per Christum, Dóminum nostrum. Qui post resurrectiónem suam ómnibus discípulis suis maniféstus appáruit, et, ipsis cernéntibus, est elevátus in cælum, ut nos divinitátis suæ tribúeret esse partícipes. Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cæléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes:  Sanctus, ….

Communio: Ps. lx: 33-34

Psálite Dómino, qui ascéndit super cælos cælorum ad Oriéntem, allelúja.

Postcommunio:

Presta, nobis, quǽsumus, omnípotens et miséricors Deus: ut, quæ visibílibus mystériis suménda percépimus, invisíbili consequámur efféctu. Per Dominum.

V Domingo de Pascua

INTROITO Isaías 48,20. Salmo 65, 1-2

Con voz de júbilo anunciadlo, y que se oiga, aleluya, que llegue hasta el fin de la tierra: el Señor ha redimido a su pueblo, aleluya, aleluya. Sal. V/. Aclama al Señor, tierra entera, tocad en honor de su nombre, cantad himnos a su gloria. V/.Gloria al Padre. V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

COLECTA

Oh Dios, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas: concédenos, inspirados por Ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

EPÍSTOLA Santiago 1, 22-27

Lectura de la carta del Apóstol Santiago.

Queridos hermanos: Llevad a la práctica la Palabra. Y no os limitéis a escucharla. Engañándoos a vosotros mismos. Pues el que escucha la Palabra y no la pone en práctica, se parece a aquel que se miraba la cara en el espejo; y apenas se miraba, daba media vuelta, y se olvidaba de cómo era. Pero el que se concentra en el estudio de la Ley perfecta (la ­que hace libres) y es constante, no como oyente olvidadizo: sino para ponerla por obra, éste encontrará la felicidad en practicarla. Hay quien se cree hombre religioso y no frena su lengua: pero se engaña a sí mismo; su religión no es auténtica. La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo.

ALELUYA PASCUAL. Juan 16, 28

En Pascua, omitido el gradual, se dice:

Aleluya, aleluya. V/. Cristo ha resucitado, Él nos ilumina, a nosotros, los redimidos con su sangre. Aleluya. V/. Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre. Aleluya.

EVANGELIO Juan 16, 23-30

Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Yo os aseguro: Si pedís algo al Padre, en mi nombre os lo dará. Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre: Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones: viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre clara­mente. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por voso­tros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre. Dicen sus discípulos: Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios.

OFERTORIO  Salmo 65, 8-9. 20.

Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, haced resonar sus alabanzas: porque Él nos ha devuelto la vida, y no dejó que tropezaran nuestros pies. Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica, ni me retiró su favor, aleluya.

SECRETA

Con estas ofrendas, Señor, re­cibe las súplicas de tus hijos: para que esta liturgia, celebrada con amor, nos lleve a la gloria del cielo.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios

PREFACIO PASCUAL

Verdaderamente es digno y justo, debido y saludable, que en todo tiempo, Señor, te alabemos; pero principalmente con mayor magnificencia en éste tiempo, en que Jesucristo inmolado es, nuestra Pascua. Porque Él es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo. El cual muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, reparó nuestra vida. Por esto, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, can tamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar:

COMUNIÓN Salmo 95, 2

Cantad al Señor, aleluya; cantadle, bendecid su nombre; proclamad día tras día su victoria,  aleluya, aleluya.

POSCOMUNIÓN

A quienes has saciado en tu mesa santa, concédenos, Señor, desear lo que es recto y conseguir lo que así hemos deseado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

TEXTOS DE LA MISA EN LATÍN

Dominica Quinta post Pascha


II Classis

 Introitus: Isai: xlviii: 2

Vocem jucunditátis annuntiáte, et audiátur allelúja: annuntiáte usque ad extrémum terræ: liberávit Dóminus pópulum suum, allelúja, allelúja. [Ps. lxv., 1-2]. Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dicite nómini ejus: date glóriam laudi ejus. Glória Patri. Vocem jucunditátis.

Oratio:

Deus, a quo bona cuncta procédunt , largíre supplícibus tuis: ut cogitémus, te inspiránte, quæ recta sunt; et, te gubernánte, éadem faciámus. Per Dóminum.

Jac. i: 22-27

Léctio Epístolæ beáti Jacóbi Apóstoli.


Fratres: Estóte factóres verbi, et non auditóres tantum: falléntes vosmetipsos. Quia si quis audítor est verbi, et non factor: hic conparábitur viro consideránti vultum nativitátis suæ in spéculo: considerávit enim se, et ábiit, et statim oblítus est qualis fuérit. Qui autem perspéxerit in legem perféctam libertátis et permánserit in ea, non audítor obliviósus factus, sed factor óperis: hic beátus in facto suo erit. Si quis autem putat se religiósum esse, non refrǽnans linguam suam, sed sedúcens cor suum, hujus vana est relígio. Relígio munda et inmaculáta apud Deum et Patrem, hæc est: Visitáre pupíllos et víduas in tribulatióne eórum, et immaculátum se custodíre ab hoc sǽculo.

Allelúja, allelúja. [V] Surréxit Christus, et illúxit nobis, quos redémit sánguine suo. [V] Exívi a Patre, et veni in mundum, íterum relínquo mundum, et vado ad Patrem Allelúja. Allelúja.

+ Joann. xvi: 23-30

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.

In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: «Amen, amen, dico vobis: si quid petiéritis Patrem in nómine meo, dabit vobis. Usque modo non petístis quidquam in nómine meo. Pétite et accipiétis. ut gáudium vestrum sit plenum. Hæc in provérbiis locútus sum vobis. Venit hora cum jam non in provérbiis loquar vobis. sed palam de Patre adnuntiábo vobis. In illo die, in nómine meo petétis: et non dico vobis quia ego rogabo Patrem de vobis: ipse enim Pater amat vos, quia vos me amástis, et credidístis quia ego a Deo exívi. Exívi a Patre, et veni in mundum: íterum relínquo mundum, et vado ad Patrem.» Dicunt ei discípuli eius: «Ecce nunc palam loquéris et provérbium nullum dicis. Nunc scimus quia scis ómnia et non opus est tibi ut quis interroget: in hoc crédimus quia a Deo exísti.

Offertorium: Ps. lxv: 8,9, 20.

Benedícite, gentes, Dóminum Deum nostrum, et obaudíte vocem laudis ejus: qui pósuit ánimam meam ad vitam, et non dedit commovéri pedes meos: benedíctus Dóminus, qui non amóvit deprecatiónem meam, et misericórdiam suam a me. allelúja.

Secreta:

Súcipe, Dómine, fidélium preces cum oblatiónibus hostiárum: ut per hæc piæ devotiónis offícia, ad cæléstem glóriam transeámus. Per Dóminum.

Præfátio Paschalis

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni tempore, sed in hac potíssimum die gloriósius prædicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus. Ipse enim verus est Agnus, qui ábstulit peccáta mundi. Qui mortem nostram moriéndo destrúxit, et vitam resurgéndo reparávit. Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cæléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes:  Sanctus,

Communio: Ps. vc: 2

Cantáte Dómino, allelúja: cantáte Dómino, et benedícite nomen ejus: bene nuntiáte de die in diem salutáre ejus, allelúja, allelúja.

 Postcommunio:

Tríbue nobis, Dómine cæléstis mensæ virtúte satiátis: et desideráre quæ recta sunt, et desideráta percípere. Per Dominum.

Sermón P. Altamira. IV Domingo de Pascua

Sermón del Padre Fernando Altamira predicado en Bogotá el día 10 de mayo de 2020. En este Sermón se habla sobre algunas figuras del Apocalipsis como son los dos Testigos. También se trata de la cuestión de la conversión de los judios.

Es muy recomendable escucharlo, y para hacerlo, ponemos el enlace aquí:

También lo tenemos en descargable pdf para aquellos que quieran leerlo: