Mes de mayo. Devoción

CÁNTICO: «VENID Y VAMOS TODOS»

Venid y vamos todos con flores a porfía
con flores a María
que Madre nuestra es.

De nuevo aquí nos tienes purísima doncella
más que la luna bella postrados a tus pies.

A ofrecerte venimos flores del bajo suelo
con cuánto amor y anhelo Señora Tú lo ves.

ORACIÓN PREPARATORIA

Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya acudido a tu patrocinio, implorado tu auxilio, o pedido tu socorro, haya sido abandonado de Ti. Animado por esta confianza, vengo a Ti, me refugio en Ti, yo pecador gimo delante de Ti. No quieras, ¡oh Madre del Verbo Eterno!, despreciar mis súplicas; antes bien, escúchalas favorablemente, y haz lo que te suplico. Amén.

INVOCACIONES AL DULCE NOMBRE DE MARÍA

 Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acuérdate de mí, miserable pecador. Avemaría.
Acueducto de las divinas gracias, concédeme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados. Avemaría.
Reina del cielo y de la tierra, sé mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.
Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de tu santísimo Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.
Abogada y refugio de los pecadores, asísteme en el trance de mi muerte y ábreme las puertas del cielo. Avemaría.

CÁNTICO: BAJO TU AMPARO

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas la oración de tus hijos necesitados y líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

FLORES PARA LA VIRGEN

¿Por quién hizo Dios las flores, si no las hizo por Ti?

Sugerencias de obsequios espirituales que se pueden ofrecer al Señor, por medio de la Virgen, para cada día del mes de mayo.

N. Recibe, Madre, las flores de nuestro amor y nuestra alegría.
R. Para que tu gozo sea cumplido.

 1. Prontitud para el trabajo, empezando por levantarme sin pereza.
 2. Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.
 3. Examinar mi consagración a Cristo y a su Corazón.
 4. Poner los medios para estar en gracia de Dios.
 5. Estudiar cómo debo guardar la pureza de pensamiento y obras.
 6. Procurar ser amable con los demás.
 7. Reflexionar si cumplo lo que Dios quiere de mi.
 8. Aceptar algo del Magisterio, o de la Religión, que me moleste.
 9. Hablar de la Virgen.
10. Recordar algo que me desagrade de otros, y disculparlos.
11. Repetir mi juramento cristiano de lealtad a Cristo y a la Iglesia.
12. Estar un rato comparando mi vida con la de María.
13. Desprenderme de algo en beneficio de otra persona.
14. Hacer con especial cuidado el examen de la noche.
15. Hacer con especial cuidado el ofrecimiento de obras.
16. Comulgar pidiendo fortaleza en las tentaciones.
17. Proponer hacer los cinco primeros sábados.
18. Recitar con devoción el Ángelus.
19. Visitar algún enfermo.
20. Rezar todos los días las tres Avemarías al levantarme y acostarme.
21. Dar un donativo para alguna necesidad.
22. Encomendar a la Virgen mis dificultades y aceptar su decisión.
23. Pedir al Ángel de la guarda remordimiento por mis pecados de omisión.
24. Ofrecer algunas mortificaciones por el fruto de mi apostolado.
25. Descubrir en qué tengo respeto humano, y vencerlo.
26. Ver si todas mis lecturas y espectáculos los aprobará la Virgen.
27. Meditar un rato en el valor de la castidad.
28. Revisar si en todas mis ocupaciones y diversiones imito a Cristo.
29. Pensar con alegría en el cielo, y prepararme para la muerte, quizá repentina.
30. Rezar el Rosario con devoción.
31. Quitar de mi algo que moleste a los demás.

V. Guarda en tu corazón las flores que te ofrecemos.
R. Para que ahora y siempre nuestro amor y nuestra alegría, nuestra castidad y nuestra esperanza, sean la prenda bendita de tu gozo y del nuestro.

ORACIÓN FINAL

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza; a Ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco desde este día alma, vida y corazón. ¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!

Para descargar las Oraciones del Mes de mayo aqui:

Mes de mayo. Disposiciones interiores

RESOLUCIONES A TOMAR EN EL MES DE MAYO

Hoy comienza el bello mes de mayo, consagrado íntegramente la devoción de la Santísima Virgen. ¡Oh! ¡Cuántas gracias esta tierna Madre dispensa a los que la honran de una manera especial a lo largo de este mes!

“Si por un mínimo homenaje, dice el Padre Muzzarelli de la Compañía de Jesús, si por un ayuno, una limosna, un rosario rezado en su honor, esta Madre de Misericordia ha derramado gracias extraordinarias a los más grandes pecadores. ¡Qué bendiciones no pedirá Ella a su Divino Hijo por los que, durante este mes, se consagran a su servicio!”.

Con la finalidad de comprometer a todos los fieles a practicar una devoción tan agradable a la Santísima Virgen y, dada la utilidad para las almas, el Soberano Pontífice Pío VII ha concedido: “1º.- Trescientos días de indulgencia, para cada día del mes, a todos aquellos que durante la jornada, hagan cualquier practica de devoción en honor de María; 2º.- Indulgencia plenaria, a la terminación del mes u otro día del mes, al que confesándose y comulgando, lo haga bajo las condiciones acostumbradas. Estas indulgencias son aplicables a los fieles difuntos.

Me propongo, entonces, para honrar al Inmaculado Corazón  de María, emplear este mes a Ella consagrado, lo más piadosamente que pueda, las siguientes prácticas y actos:

1.- Escucharé devotamente la Santa Misa, si mis ocupaciones lo permiten, para recordar los privilegios insignes con los que la Santísima Trinidad ha colmado a la Virgen Santa.

2.- Me privaré de alguna cosa de mi agrado, de un gusto aunque sea lícito, como mirar un objeto hermoso, oler una flor, oír un poco de música, etc.

3.- Cuando oiga tocar las horas del reloj, saludaré a mi buena Madre recitando el Ave María; lo haré al entrar y salir de casa.

4.- Haré alguna limosna a los pobres, para honrar a María.

5.- Pediré a mi Jesús que saque a las almas del Purgatorio, sobre todo a aquellas que hayan tenido más devoción a la Virgen.

6.- Encomendaré insistentemente al Santísimo e Inmaculado Corazón de María, todos aquellos que se encuentren en estado de pecado mortal.

7.- Haré algún acto exterior de humildad para complacer a la Virgen Santa.

8.- Velaré cuidadosamente la guarda de mis sentidos, especialmente los ojos.

9.- Más que nunca, evitaré los pecados veniales con propósito deliberado.

10.- Cada día ofreceré a María, todos los actos de amor y las devociones que todos sus servidores practiquen a lo largo de todo el mundo, especialmente durante este mes, y los presentaré como un homenaje a su Corazón Santísimo e Inmaculado.

11.- Para suplir la imperfección de mi amor, uniré mi corazón al de todos los Santos, sobre todo a San José, y de los que, durante su vida, fueron los más devotos de María.

12.- Ofreceré sobre todo a María el Corazón de su Divino Hijo con todo el afecto que pueda en este mundo y del que pueda tener en el cielo, ya que este homenaje es muy agradable a la Santísima Virgen, tal y como le fue revelado a Santa Gertrudis.

Tal son las doce prácticas que me propongo hacer durante este mes en honor de los doce privilegios concedidos a la Santísima Virgen.

P. Fulconis, El alma santa, 1 de mayo, página 217 y siguientes.