Curso se Breviario Tradicional I

FAMILIARIZANDONOS CON EL BREVIARIO

Con estas sencillas clases voy a intentar explicar de una forma práctica cómo rezar el Breviario Tradicional. No se trata aquí de exponer su desarrollo histórico y su evolución a lo largo de los siglos. Se trata de aprender a rezarlo con unas indicaciones prácticas, explicando las principales reglas para rezarlo.

Con el  Breviario Tradicional podemos rezar todas las horas litúrgicas. El objetivo del rezo del Breviario es alabar a Dios a lo largo del día y por la noche.

Hay Breviarios que en dos tomos incluyen todas las horas litúrgicas hasta la mitad de año y en el segundo tomo encontraríamos desde el mes de julio en adelante. Hay otros Breviarios en el que se separan las horas de la siguiente forma:

Horas diurnas: Este tomo se llamaría Diurnal. Incluye las siguientes horas: Laudes, Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas.

Hora nocturna: Este tomo incluye solamente los Maitines. Que se dedique un solo tomo a los Maitines tiene su razón de ser en su gran extensión. Es la hora que más se tarda en rezar y tiene una riqueza de textos maravillosa.

Vamos a intentar explicar a qué hora se reza cada hora del Diurnal. Dejaremos a parte la hora nocturna de Maitines que se explicará en exclusiva por su complejidad:

1.- Laudes: Esta hora se reza a la seis de la mañana aproximadamente. Es el oficio de la aurora, cuando está iniciándose el día. Empezamos la jornada alabando al Señor.

2.- Prima: Sobre las siete de la mañana se reza está hora. El Diurnal Novus Ordo suprimió esta hora, lo cual es un lamentable error. En Prima se lee (cuando se reza en el Coro) el Martirologio Romano. Nos encomendamos a los Santos desde el inicio de nuestra jornada.

3.- Tercia: Esta hora se reza sobre las diez de la mañana. Es la hora en que el Espíritu Santo el día de Pentecostés se derramó sobre los Apóstoles.

4.- Sexta: A las doce del medio día se reza esta hora. En esta hora, Nuestro Señor Jesucristo, fue levantado en la Cruz para la Salvación de las almas. Se inicia los momentos más duros de la Pasión del Señor.

5.- Nona: Se recita sobre las tres de la tarde. Jesús muere en la Cruz por nuestro amor y para abrirnos las puertas del Paraíso.

6.- Vísperas: Puede ser recitada a partir de las cinco horas de la tarde. En los monasterios se recitaba habitualmente con el declinar del sol y la finalización de la jornada de trabajo.

7.- Completas: Esta hora se reza justo antes de acostarnos. Hacemos nuestro examen de conciencia y ponemos bajo el patrocinio de Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María nuestro sueño nocturno.

Como hemos podido comprobar todo nuestro día se dedica al Señor: El trabajo, el descanso y el sueño.

Vamos a ver como suele estar estructurado un Diurnal.

Si ojeamos un Diurnal veremos, que salvo excepciones, suelen contener las siguientes partes:

1.- Una introducción en la que se explica el significado de cada hora, un calendario litúrgico, las concurrencias y ocurrencias, que estudiaremos más adelante.

2.- El Propio del Tiempo: En esta sección se contiene todas los oficios propios de los tiempos litúrgicos: Adviento, Navidad, Epifania, tiempo posterior a Epifanía, Tiempo de Septuagésima, Cuaresma, Pascua, Pentecostés, Tiempo después de Pentecostés.

3.- El Ordinario: En esta parte se explica el esquema general de cada hora.

4.- Salterio: En el Salterio tradicional se rezan los 150 salmos en una semana. Pensemos que en la versión Novus Ordo se rezan los 150 salmos en cuatro semanas. Además hay que tener en cuenta que en la versión Novus Ordo, muchos salmos están mutilados y se han omitido varios.

El Salterio tiene la siguiente estructura:

Dominica – Domingo

Laudes I del Domingo (Esquema ordinario)

Laudes II del Domingo (Esquema para Adviento y Cuaresma)

Prima del Domingo

Tercia del Domingo

Sexta del Domingo

Nona del Domingo

Vísperas del Domingo

Completas del Domingo

Feria II – Lunes

Laudes I del Lunes (Esquema ordinario)

Laudes II del Lunes (Esquema para Adviento y Cuaresma)

Prima del Lunes

Tercia del Lunes

Sexta del Lunes

Nona del Lunes

Vísperas del Lunes

Completas del Lunes

Feria III – Martes

Laudes I del Martes (Esquema ordinario)

Laudes II del Martes (Esquema para Adviento y Cuaresma)

Prima del Martes

Tercia del Martes

Sexta del Martes

Nona del Martes

Vísperas del Martes

Completas del Martes

Feria IV – Miércoles

Laudes I del Miércoles (Esquema ordinario)

Laudes II del Miércoles (Esquema para Adviento y Cuaresma)

Prima del Miércoles

Tercia del Miércoles

Sexta del Miércoles

Nona del Miércoles

Vísperas del Miércoles

Completas del Miércoles

Feria V – Jueves

Laudes I del Jueves (Esquema ordinario)

Laudes II del Jueves (Esquema para Adviento y Cuaresma)

Prima del Jueves

Tercia del Jueves

Sexta del Jueves

Nona del Jueves

Vísperas del Jueves

Completas del Jueves

Feria VI – Viernes

Laudes I del Viernes (Esquema ordinario)

Laudes II del Viernes (Esquema para Adviento y Cuaresma)

Prima del Viernes

Tercia del Viernes

Sexta del Viernes

Nona del Viernes

Vísperas del Viernes

Completas del Viernes

Sabbato – Sabado

Laudes I del Sábado (Esquema ordinario)

Laudes II del Sábado (Esquema para Adviento y Cuaresma)

Prima del Sábado

Tercia del Sábado

Sexta del Sábado

Nona del Sábado

Vísperas del Sábado

Completas del Sábado

5.-  Propio de los Santos: Aquí se recogen todos las antífonas, los capítulos, himnos y oraciones propias de cada Santo. Van distribuidas mes a mes.

6.- Común de Santos: Encontraremos todos las antífonas, salmos, capítulos, himnos, responsorios breves y oraciones comunes a todos los Santos.

7.- Algunos Diurnales incluyen el Oficio Parvo de la Virgen, una bella devoción muy antigua y cuyo oficio está indulgenciado. También le dedicaremos una explicación completa.

En la próxima entrega veremos la estructura de Laudes y Visperas.

II Domingo de Cuaresma

DE PRIMERA CLASE

TEXTOS DE LA MISA EN ESPAÑOL

Introito. Salm. 24,6,3,22,1-2.-

Acuérdate, Señor, de tus bondades, y de tus eternas misericordias. Nunca nos dominen nuestros enemigos. Dios de Israel, líbranos de todas nuestras angustias. Salmo.- A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti busco refugio, no me sienta avergonzado. V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Colecta.- 

Oh Dios!, que nos ves privados de toda virtud, guárdanos interior y exteriormente, para que seamos fortalecidos contra toda ad­versidad en el cuerpo, y limpios de malos pensamientos en el alma. Por nuestro Señor.

Epístola. 1 Tes. 4.1-7.- 

Hermanos: Os rogamos y exhortamos en nuestro Señor Jesucristo, que, así como habéis aprendido de nosotros de qué manera debéis portaros y agradar a Dios, así también sigáis adelantando. Ya sabéis qué preceptos os he dado en nombre de nuestro Señor Jesucristo. Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación: que os abstengáis de la fornicación, y que sepa cada uno de vosotros poseer su propio cuerpo en santificación y honor, sin dejarse llevar por la pasión de la concupiscencia, como los gentiles, que no conocen a Dios. Que nadie, en este punto, engañe o perjudique a su hermano; porque el Señor castiga todo ello, como ya os lo hemos dicho y protestado. Porque no nos llamó Dios a la inmundicia, sino a la santidad, en Jesucristo Señor nuestro.

Gradual. Salm.24.17-18.- 

Alíviame las angustias de mi corazón; líbrame, Señor, de mis calamidades. Mira mi miseria y mi dolor y perdona todos mis pecados.

Tracto. Salm.105,1-4.-

Alabad Señor, porque es bueno y eterna su misericordia. ¿Quién   pregonará   las maravillas del, Señor y hará oír todas sus alabanzas? Bienaventu­rados los que observan la Ley y practican la justicia en todo tiempo. Acuérdate de nosotros, Señor, por el amor que tienes a tu pueblo; ven en nuestro auxilio.

Evangelio. Mat.17.1-9.-.

En aquel tiempo: Tomó Jesús consigo a Pedro y a Santiago y a Juan, su hermano, y los llevó aparte a un monte alto. Y se transfiguró en su presencia; su rostro resplandecía como el sol, sus vestidos se hicieron blancos como la nieve. Y en esto se aparecieron Moisés y Elías y hablaban con él. Tomó entonces Pedro la palabra y dijo a Jesús: Señor, bueno es estarnos aquí; si quieres, hagamos aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Estaba Pedro aún hablando cuando vino una nube resplandeciente y los cubrió y una voz dijo desde la nube: Éste es mi Hijo muy amado, en quien me agradé; escuchadle. Y al oír esta voz cayeron los discípulos en tierra sobre su rostro, y tuvieron gran miedo. Mas Jesús se acercó y los tocó, y les dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos sus ojos, no vieron a nadie, sino sólo a Jesús. Y al bajar del monte, les mandó Jesús diciendo: No digáis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.

Ofertorio. Salm. 118,47-48.- 

Yo pongo mis delicias en tus mandatos, que mucho amo. Alzo mis manos hacia ellos; los amo.

Secreta.-  

Te rogamos. Señor, atiendas propicio al sacrificio presente, a fin de que nos aproveche para nuestra devoción y salvación. Por nuestro Señor.

Prefacio de Cuaresma.- 

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que, por el ayuno corporal, domas nuestras pasiones, elevas la mente, nos das la virtud y el premio, por Jesucristo nuestro Señor, por quien alaban los Ángeles a tu majestad, la adoran las Dominaciones, la temen las Potestades y la celebran con igual júbilo los Cielos, las Virtudes de los cielos y los bienaventurados Serafines. Te rogamos que con sus voces admitas también las de los que te decimos, con humilde confesión. Santo….

Comunión. Salm. 5.2-4.- 

Escucha mi clamor, presta oídos a la voz de mi oración, Rey mío y Dios mío, porque a ti, Señor, te invoco.

Poscomunión.-

Te rogamos humildemente, Dios, que, nos alimentas con tus sacramentos, nos concedas servirte dignamente con una vida de tu agrado, Por nuestro Señor.

TEXTOS DE LA MISA EN LATIN

Dominica Secunda in Quadragesima

I Classis

Introitus: Ps. xxiv: 6, 3, 22

Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine, et misericórdiæ tuæ, quæ a sæculo sunt: ne umquam dominéntur nobis inimíci nostri: líbera nos, Deus Israël, ex ómnibus angústiis nostris. [Ps. ibid. 1-2] Ad te, Dómine levávi ánimam meam: Deus meus, in te confído, non erubéscam. Glória Patri.  Reminíscere.

 Oratio:

Deus, qui cónspicis omni nos virtúte destítui: intérius exteriúsque custódi; ut ab ómnibus adversitátibus muniámur in córpore, et a pravis cogitatiónibus mundémur in mente. Per Dóminum.

1 Thess. iv: 1-7

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Thessalonicénses.


Fratres: Rogámus vos et obsecrámus in Dómino Jesu, ut quemádmodum accepístis a nobis, quómodo opórteat vos ambuláre et placére Deo, sic et ambulétis, ut abundétis magis.  Scitis enim quæ præcépta déderim vobis per Dóminum Jesum.  Hæc est enim volúntas Dei, sanctificátio vestra, ut abstineátis vos a fornicatióne, ut sciat unusquísque vestrum vas suum possidére in sanctificatióne et honóre: non in passióne desidérii, sicut et Gentes, quæ ignórant Deum: et ne quis supergrediátur, neque circumvéniat in negótio fratrem suum: quóniam vindex est Dóminus de his ómnibus, sicut prædíximus vobis et testificáti sumus.  Non enim vocávit nos Deus in immundítiam, sed in sanctificatiónem: in Christo Jesu Dómino nostro.

Graduale: Ps. xxiv: 17-18

Tribulatiónes cordis mei dilatátæ sunt: de necessitátibus meis éripe me, Dómine. v. Vide humilitátem meam et labórem meum: et dimítte ómnia peccáta mea.

 Tractus: Ps. cv: 1-4

Confitémini Dómino, quóniam bonus: quóniam in sæculum misericórdia ejus. v. Quis loquétur poténtias Dómini: audítas fáciet omnes laudes ejus? v. Beáti qui custódiunt judícium, et fáciunt justítiam in omni témpore. v. Meménto nostri Dómine in beneplácito pópuli tui: vísita nos in salutári tuo.

 Matth. xvii 1-9 

+Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum.

In illo témpore: Assúmpsit Jesus Petrum, et Jacóbum, et Joánnem fratrem ejus, et duxit illos in montem excélsum seórsum: et transfigurátus est ante eos.  Et resplénduit fácies ejus sicut sol: vestiménta autem ejus facta sunt alba sicut nix.  Et ecce apparuérunt illis Móyses, et Elías cum eo loquéntes.  Respóndens autem Petrus, dixit ad Jesum: «Dómine, bonum est nos hic esse: si vis, faciámus hic tria tabernácula, tibi unum, Móysi unum, et Elíæ unum. Adhuc eo loquénte, ecce nubes lúcida obumbrávit eos.»  Et ecce vox de nube, dicens: «Hic est Fílius meus diléctus, in quo mihi bene complácui: ipsum audíte.»  Et audiéntes discípuli, cecidérunt in fáciem suam, et timuérunt valde.  Et accéssit Jesus, et tétigit eos: dixítque eis: «Súrgite, et nolíte timére.»  Levántes autem óculos suos, néminem vidérunt, nisi solum Jesum. Et descendéntibus illis de monte, præcépit eis Jesus, dicens: «Némini dixéritis visiónem, donec Fílius hóminis a mórtuis resúrgat.»

 Offertorium: Ps. cxviii: 47, 48

Meditábor in mandátis tuis, quæ diléxi valde: et levábo manus meas ad mandáta tua, quæ diléxi.

 Secreta:

Sacrifíciis præséntibus, Dómine, quæsumus, inténde placátus: ut et devotióni nostræ profíciant et salúti. Per Dóminum.

Præfátio de Quadragesima

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Qui corporáli jejúnio vítia cómprimis, mentem élevas, virtútem largíris, et præmia: per Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:  Sanctus,…

Communio: Ps. v: 2-4

Intéllige clamórem meum: inténde voci oratiónis meæ, Rex meus, et Deus meus: quóniam ad te orábo, Dómine.

 Postcommunio:

Súpplices te rogámus, omnípotens Deus: ut, quos tuis réficis sacraméntis, tibi étiam plácitis móribus dignánter deservíre concédas. Per Dóminum.

Introducción a la Liturgia Tradicional

Advertencia preliminar.–  Antes de tratar la liturgia, queremos advertir que de ella no se suele tratar expresamente en los catecismos. Pero es una materia muy importante; está íntimamente unida a la partes del Catecismo que tratan de la oración y a los Sacramentos. Además, cada día se da más importancia a su estudio, y son muchos, y con razón, los que creen que se la bebe enseñar al pueblo al tratar de la oración  y culto. Por eso más bien que como apéndice, como integridad de la oración, explicaremos aquí en breves puntos lo esencial de esta materia, que es muy edificante y sirve mucho para la vida cristiana.

Qué es liturgia.- Liturgia en griego significa “oficio o ministerio público”; y a los oficiales o funcionarios públicos se les llama liturgos. Pero si bien este término se aplicaba a todos los ministerios, ya sagrados, ya profanos, luego se restringió a solo los sagrados y religiosos, y, por fin, ya solo se entiende de los actos oficiales del culto divino. Así, pues, liturgia es el conjunto de formas ordenadas por la Iglesia para la celebración del culto oficial. Es decir, que la Iglesia prescribe que cuando se celebran oficialmente algunos cultos, se celebren en la forma que ella ha prescrito; y la reunión de esas fórmulas y prescripciones se llama liturgia.

Ceremonias, ritos, rúbricas.- Estas formas prescritas por la Iglesia se llaman ceremonias, ritos, rúbricas. Todas estas palabras son sinónimos de modos o formas. Rúbrica significa roja, y se llaman así los ritos o ceremonias, porque las prescripciones, fuera de las oraciones, suelen  ir en los libros en letra roja, al paso que las oraciones suelen ir en letra negra. Algunas son esenciales, como las fórmulas instituídas por Jesucristo, que tratan de la materia y forma de los Sacramentos, y éstas son absolutamente necesarias para la validez de los actos sagrados; otras son accidentales, prescritas por la Iglesia para guardar la dignidad y conveniencia debidas en la administración  de los Sacramentos y en el culto. Y de estas mismas algunas son preceptivas, cuando la Iglesia manda propiamente; otras son facultativas, cuando la Iglesia aconseja o dice que se  puede hacer alguna cosa.

Funciones litúrgicas.- No toda función o culto público es litúrgico, aunque lo ejerza un ministro de la Iglesia y en la iglesia y en público. Litúrgicas son aquellas funciones que los ministros legítimos de la Iglesia celebran en nombre y bajo la dirección de la misma Iglesia. Las demás, aunque las ejerza un ministro de la Iglesia, no son sino extralitúrgicas. Algunas veces se mezclan las funciones litúrgicas con las extralitúrgicas, por ejemplo, en las funciones ordinarias de las novenas, etc., en las cuales se suele muchas veces exponer al Santísimo, rezar el Rosario, cantar vísperas, entonar algunos cánticos populares, predicar, reservar. Aquí la exposición  y la reserva, y las vísperas son litúrgicas; el Rosario, las preces, los cánticos populares, fuera de la exposición y reserva son extralitúrgicos. La función digámoslo así, es mixta. Se pueden llamar funciones litúrgicas propiamente la Misa, las horas canónicas ( vísperas, completas, maitines, etc.), la administración de sacramentos, las exposiciones y bendiciones con el Santísimo, las procesiones de la Candelaria, Ramos, Corpus, Rogativas, etcétera; las bendiciones del Misal y del Ritual.

Libros Litúrgicos.- Los libros en que se contiene la liturgia son: el Misal, el Breviario, el Ritual y el Pontifical. En el Misal está el orden y la liturgia de la Misa; en el Breviario está el orden del Oficio divino, o sea de las oraciones que tienen que decir los sacerdotes o en particular o en el coro; en el Ritual se contienen las formas con que se administran los Sacramentos, y se dan las bendiciones y se ejercitan otros actos de culto; en el Pontifical están las ceremonias propias de los Obispos en el culto. Se pueden además componer otros libros que contengan, o en parte o en todo, las ceremonias de éstos.

Diversas liturgias.- Aún cuando en lo sustancial, la liturgia de toda la Iglesia es la misma, pero difiere en muchas otras cosas. En primer lugar, suele ser muy diferente la liturgia occidental y la oriental. Aun dentro de cada una de éstas hay muchas diferencias, y así en la oriental se suelen señalar las liturgias griegas, armenia, siríaca, copta; y en la occidental, si bien la romana lo lleva casi todo, y es la general, todavía se conservan la mozárabe  en una capilla de Toledo y en otra de Salamanca, la galicana en algunos puntos, de que va desapareciendo, y la ambrosiana, que se sigue en bastantes parroquias de Milán, Bérgamo, Novara y Ticino.

El centro de la liturgia.- El centro de la liturgia católica es, sin duda, la sagrada Eucaristía, y la liturgia por excelencia es la Misa; como que ella sola por antonomasia se llama con este nombre de liturgia. Pero alrededor de este centro se extiende toda la liturgia, como un árbol admirable de piedad y religión.

Lo que pertenece a la liturgia.- Al tratar de la liturgia y para comprender bien el espíritu del Culto católico, hemos de tratar brevemente: 1.- de las personas litúrgicas, o de los ministros del culto; 2.- de los sitios litúrgicos, como templos, oratorios etc,; 3.- de las cosas litúrgicas, como son: pan, vino, agua, aceite, sal, incienso, vestidos, etc,; 4.- de los tiempos litúrgicos: Adviento, Cuaresma, Pascua, etc,; 5.- de las acciones sagradas, Misa, administración de Sacramentos, bendiciones, etc,; gestos, movimientos, signos, etcétera; 6.- de las palabras, como son: oraciones, lecturas, cantos, etc.

La Sagrada Congregación de Ritos.- Es tal la importancia de la liturgia, que la Iglesia ha instituído toda una Sagrada Congregación, que se llama de Ritos, la cual está encargada de vigilar y regular todo lo concerniente al culto divino en la iglesia latina. Ella también entiende en todo lo concerniente a la beatificación y canonización de los Santos y en todo lo que se refiere al culto de las reliquias.

Personas litúrgicas.- Los liturgos de la Iglesia, es decir, los ministros  o funcionarios destinados oficialmente a prestar el culto oficial en la Iglesia, son los clérigos. Para ello, como se dice al tratar del sacramento del Orden, la Iglesia ordena con diversos oficios ministros especiales, por sus grados. Porque primero forma clérigos en general, a los cuales da la tonsura. Luego da las Ordenes menores, haciéndolos ostiarios o porteros, lectores, exorcistas, acólitos. Después, para que se acerquen más al servicio del altar, ordenas los diáconos y subdiáconos, y, en fin, los presbíteros o sacerdotes. Muy hermosa es la liturgia con que confiere todas estas Ordenes, y en ella se explica muy bien las cualidades del personal litúrgico. El que quiera entenderla tanto cuando se va a ordenar, como cuando se ordena a alguno de sus parientes, o desea recordar lo que recibió al ordenarse, lo puede  ver en el Enchiridion Ordinandorum, o “ Manual de Ordenandos”, que, en latín y castellano, contiene estas ceremonias. De suyo todo personal en las misas debería ser de clérigos. Y en las solemnes no puede servir ni de diácono, ni de subdiácono, ningún laico. Sólo de subdiácono, en caso de necesidad, podrá hacer uno que por lo menos está tonsurado. De acólitos se permite servir a laicos, niños o adultos, los cuales deben tener este favor de la Iglesia a mucha honra, y cuando puedan, procurar servir en este oficio tan santo. Pueden así ayudar a misa, ser turiferarios, que llevan el incensario; ceroferarios, que llevan los ciriales, etc.

El clérigo como ministro de la Iglesia.- Es muy de advertir por los fieles que el sacerdote y todos los ministros de la Iglesia, cuando funcionan como tales ministros, obran en nombre y representación de la Iglesia, y, por tanto, aunque ellos sean personas de poca importancia y aunque, lo que Dios no quiera, fuesen malos en su vida personal, la oración, la administración de los Sacramentos, las bendiciones y, en general, todas sus obras ministeriales son válidas y excelentes, y de más valor que las que pueda hacer otra persona, aunque más santa, pero sin representación oficial. Porque en el primer caso la oración, el culto, no es de Fulano de Tal, sino del ministro de la Iglesia Santa, o, lo que es lo mismo, de la Iglesia. Así como cuando un oficial gobernador, o ministro del Rey, manda en nombre del Rey, sus actos son de más validez, y mucha más importancia, que si mandase otro que no tuviese representación oficial, aun cuando fuese mucho más amigo del Rey. En cambio, cuando ese mismo ministro obra como particular, aun cuando ore, por ejemplo, en la Iglesia con todos los fieles, o en su casa, etc., sus oraciones y actos no tienen la representación de la Iglesia, ni su valor oficial. Siempre, sin embargo, aun en estos casos, un ministro del Señor será de suyo más aceptable a Dios que un simple particular en iguales circunstancias por su carácter sagrado.

Sitios litúrgicos.- Llámanse sitios santos o sagrados aquellos que permanentemente están destinados para ejercer el culto o las funciones litúrgicas. Tales son las Iglesias (y capillas y oratorios) y también los bautisterios cuando se edificaban aparte, y los cementerios, que hoy están separados.