a) En coincidencia con la expresión de su rostro; el informe de Carabineros de Chile y la propia declaración de su madre; en 1.950, trajeron sus restos para una revisión histórica con los Doctores Esando y Gonzalez Codoni, un obispo, 3 sacerdotes y un secretario, concluyendo que era una niña chiquita, muy sufrida y enferma.
b) Nuestra beata Laura Vicuña fue bautizada en la parroquia de Santa Ana de Santiago de Chile. En la misma pila bautismal, en donde poco tiempo después, será también bautizada otra Santa chilena, Santa Teresa de los Andes (Juana Fernandez Solar).
c) Monseñor Giovanni Cagliero: Aquél obispo, fue uno de los tantos niños a quien San Juan Bosco amparó y formó en su “Oratorio de Valdoco” –Turín- siendo parte de la primera misiónsalesiana enArgentina y el primer salesiano elevado a la púrpura cardenalicia).
d) Llegaron los salesianos a la Argentina, desembarcando el primer contingente en Buenos Aires el 14 de diciembre de 1875, luego de un mes de viaje, encabezados por el Padre José Fagnano y el Padre Giovanni Cagliero. Estaban destinados a un Colegio, que entregaron los laicos católicos en San Nicolás de los Arroyos. Aquello no era la Patagonia soñada por el fundador, pero se estaban acercando. El Padre Juan Bosco le escribía el 14 de noviembre de 1877 al Padre José Fagnano: “Acuérdate que el Santo Padre, (León XIII) sueña siempre con la Patagonia y que probablemente tú serás elegido para hacer esta experiencia, si Don Cagliero demora en regresar a América.”
e) Llegaron al Uruguay las Hijas de María Auxiliadora, pasando desde allí a la Argentina en 1877 y a Chile en 1879. También ellas se acercaban a la Patagonia, que aún no pertenecía de hecho al ámbito nacional.
La Congregación Salesiana abrió al mismo tiempo, en América, cuatro misiones entre los indios: La primera en la Patagonia, la segunda en Tierra del Fuego, la tercera en Brasil y la cuarta en Ecuador. En Argentina, el esfuerzo se centró en la Patagonia, soñada por San Juan Bosco en su parte austral, Tierra del Fuego aún sin explorar.
Una vez ocurrida su muerte, y en consideración a su fama de santidad, la congregación salesiana comenzó su proceso de canonización en la década de 1.950. La misma congregación le encomendó la tarea a la madre Clelia Genhini, quien pasó varios años recolectando información acerca de su vida y obra. No alcanzó a ver su tarea realizada, debido a que murió el mismo año en que se inició el proceso de beatificación.
La fase diocesana del proceso de beatificación de Laura Vicuña se inició en la ciudad de Viedma, Provincia de río Negro. Entre los obstáculos que enfrentó el proceso se contaron que Laura no podía ser considerada mártir y por su corta edad no abría muchas esperanzas para su beatificación. En efecto, la Congregación de los Ritos (actual Congregación para la Causa de los Santos) solía excluir la posibilidad de canonización de aquellos creyentes cuya corta edad al momento de su muerte dificultaba la valoración de su ejercicio de las virtudes teologales y cardinales en grado heroico durante un considerable periodo de su vida.Con todo, resultó un precedente de importancia la beatificación (el 5 de marzo de 1.950) y posterior canonización (el 12 de junio de 1,954) de santo Domingo Savio, muerto a los 14 años, y la canonización el día 24 de junio de 1.950 de santa María Goretti, muerta a los 11 años y considerada mártir de la pureza.
En marzo de 1.981 se allanó este último requisito en el Dicasterio Romano. Con el decreto del 18 de marzo de 1.982, la Congregación plenaria de cardenales y obispos introdujo la causa de Laura Vicuña.
Al decretarse su heroicidad en el ejercicio de las virtudes, Laura Vicuña Pino fue declarada venerable el 5 de junio de 1.986. Fue beatificada en setiembre de 1.988 en pleno festejos de los 100 años de la muerte de San Juan Bosco
El porqué de dos rostros:
Nunca más cierta aquella frase de que “…la verdad siempre sale a la luz..”
La primera imagen que hay de la Beata Laura Vicuña viene a consecuencia de aquella que realiza el artista italiano Caffaro Rore, hecha por encargo de las salesianas italianas debido a que tenían noticias de la santidad de esta niña y querían escribir sobre su vida y por las descripciones dadas por la hermanan menor de Laura, Julia Vicuña; solo que esta imagen fue inspirada en una niña europea y se hizo así, porque Laura no tenía rostro!
A las religiosas salesianas argentinas, no les cuadraba que la primera imagen que se presentaba de Laura Vicuña, fuera una niña moderna, con zapatitos de charol, muy bien peinada y sonriente, dado que al mirar las fotografías de aquellos tiempos, las niñas usaban el cabello atado, y en las fotografías que se hacían en las escuelas (el fotógrafo pasaba una vez al año), tenían que estar muy serias, muy firmes y con los cabellos recogidos. En virtud de ello, proceden a hacer un informe con profesionales, sobre dos elementos que poseían: una fotografía de la madre de Laura (Mercedes Pino) y otra de un grupo de niñas de la escuela. Pero no estaban seguras cuál era la niña, porque en aquel entones, la directora, había colocado un numero 2 en aquel rostro.
Uno de los encargados de este informe, fue el arquitecto Alejandro Santana, quien mirando los ojitos de esta niña, su mirada, llego a decir que se conmovió de ver la angustia en ese rostro. Las salesianas coincidiendo con tal apreciación, decían que debía de ser así, porque no podía una niña estar muy tranquila y sonriente o con otra expresión, porque aquella mostraba la angustia y tormentos, que pasaban por el corazón de Laurita.
Concluido el informe, lo envían a Carabineros de Chile, los cuales hacen un interesante análisis (expresiones éstas de las Hermana Elsa Scalco) relacionando cada una de las partes del rostro de la madre y de la niña, comprobando su identidad al ser Laurita hija de madre mestiza y de padre español; este mestizaje está expresado en esta fotografía y en el informe de Carabineros.
El rostro de la beata chilena Laura Vicuña cambió drásticamente de un día para otro: de una adolescente de cabellos castaño, tez claro, pasó al de una niña de pelo oscuro y piel morena, de rasgos clásicos de la Patagonia chilena y argentina. Este informe fue publicado en la prensa en febrero del 2.010. (Villavicencio, Gustavo 7 de febrero de 2010. <Investigación secreta revela el verdadero rostro de Laura Vicuña> Diario El Mercurio (Santiago de Chile).
Laurita nace en Santiago de Chile, el 5 de abril de 1.891, año en que se declara la rebelión en aquel país, teniendo por objeto derrocar al presidente Manuel Montt y derogar la constitución de 1.833. Al terminar la guerra, la familia Vicuña fue perseguida, y José Domingo (padre de Laura) debió alejarse de Santiago, huyendo y refugiándose con su mujer, Mercedes Pino y sus dos hijas (Laura y su hermana Julia Amanda) en Temuco, a 680km. de Santiago de Chile. Muere José Domingo en 1.894, por lo cual Mercedes Pino y sus hijas quedaron en la pobreza y portadoras de un apellido perseguido. En este contexto, la madre decidió buscar refugio en Argentina.
Los primeros años en Argentina
Mercedes y sus hijas se establecieron en las proximidades de Neuquén, en la localidad de Junín de los Andes (al sur del país). Al principio Mercedes buscó algún trabajo para poder costear los estudios de sus hijas, llegando a la estancia “Las Mercedes” perteneciente al Capitán Mariano Fosbery, quien la recibió como empleada doméstica. Allí estuvieron aproximadamente de 5 a 6 meses. Luego, se trasladaron a orillas del Río Quilquihué, donde se encontró con Manuel Mora, dueño de la estancia local, quien maltrataba a Mercedes, presionándola para que accediera a ser su concubina. Ésta quería que se unieran en matrimonio, pero Mora, no aceptó para poder dejarla cuando quisiese; pero en tanto accedió a costear los estudios de sus hijas, por lo que Mercedes aceptó convivir con aquel hombre.
Laura y su hermana ingresaron al colegio «Las Hijas de María Auxiliadora “, de la Congregación Salesiana, en Junín de los Andes, fundada por San Juan Bosco, donde fueron instruida tanto en la fe cristiana como en lo referente a la educación escolar. Se daba mucha espiritualidad en los colegios salesianos por aquel entonces. Según sus palabras, era feliz en el colegio, al cual llamaba: “mi paraíso” y las hermanas la consideraban una niña devota, llena de caridad hacia sus compañeras y fiel a sus deberes cotidianos.
Un día, escucha de las religiosas que “es necesario aprender a ser buena desde la juventud….esperar a serlo en edad avanzada, significa arriesgarse a perder la propia alma”. Laura pensaba intensamente en su madre que vivía en el pecado y decide hacer cualquier cosa para salvarla.
Las religiosas y el sacerdote don Crestanello, le explican cómo se vive para Jesús. Laura era atenta y querida vivir sólo para Él. Quería hacerse santa, y veían que el valor de Laura Vicuña está en el gran amor que ponía y que traspasa el sacrificio y la angustia ya que las hermanas decían que lloraba y reía al mismo tiempo; que en su rostro había mucha melancolía, porque Laura estaba inquieta por la situación de su madre.
Hace su primera comunión, el 2 de junio de 1.901, ofreciendo ese mismo día, su vida a Jesús y consagrando su pureza a la Santísima Virgen. A pesar de esto, pensaba que la situación de su madre no había mejorado, sintiendo que no había hecho nada por ayudarla.
Tenía entonces, solo 10 añitos y no le era siempre fácil obedecer. Pero Laura le decía a su hermanita Julia y a las amiguitas: “nuestra obediencia debe ser perfecta, por amor de Jesús que ha sufrido tanto por nosotros en la Cruz”. Un día, mientras arreglaba un parterre en el jardín del colegio María Auxiliadora, la directora le dice de plantar un palo para sostener una plantita trepadora. Laura contesta: “De los palos secos plantados por obediencia, germinarán las rosas, porque la voz de nuestros superiores es la voz de Dios”. Algún tiempo después, el palo floreció!!. El obispo Monseñor Giovanni Cagliero quien había venido de visita a Junín de los Andes, viendo esto, quiere que estas flores milagrosas, fuesen puestas delante a Jesús Eucarístico.
Laurita pensaba siempre en la situación en que se encontraba su madre, quería liberarla de aquel hombre; deseaba que no viviese más en el pecado. La pequeña había ya ofrecido oraciones, sacrificios, rosarios a la Virgen, tantas comuniones. Qué cosa podía aún hacer?..
Su primer biógrafo, Don Crestanello, señala: «Laura sufría en el secreto de su corazón… Un día decidió ofrecer su vida y aceptar con gusto la muerte, a cambio de la salvación de su madre. Me rogó que bendijera su ardiente deseo. Yo estuve perplejo largo tiempo«.
A los pocos meses cae enferma, (tisis) empeorando su salud conforme avanzaba la enfermedad y la vida de Laura se iba apagando. Dirá: “Señor, que yo sufra todo lo que a ti te parezca bien, pero que mi madre se convierta y se salve”.
Antes de morir, Laura le pidió a su madre:
“Muero. Yo misma se lo pedí a Jesús. Hace dos años que ofrecí mi vida por ti, para pedir la gracia de tu conversión. Mamá, antes de morir, ¿tendré la dicha de verte arrepentida ?.
Doña Mercedes, con los ojos en llanto, le respondió diciendo:” Te juro en este momento que haré cuanto me pides. Estoy arrepentida. ¡Dios es testigo de mi promesa”.
Laura dijo al sacerdote Genghini que la asistía, y luego a su madre:
“Padre, mamá promete en este momento abandonar a aquél hombre; sea usted testigo de su promesa…..Gracias Jesús, Gracias María, adiós Mamá. Ahora muero contenta”. Así, el 22 de enero de 1.904 se apaga esta niñita en tal alto valor espiritual y con tan solo 13 años.!
Laura tuvo una corta vida, plagada de sufrimientos, pero ella nunca dejaba de dar gracias y rezar.